13 de junio de 2010

¡Hasta pronto!

Adiós capital mexicana, me voy de acá con rumbo fijo, no me despido pues la partida ha sido veloz y apresurada, de tal manera que ante lo evidente no cabe emotividad que valga la pena debido a la puntualidad con que me voy, esto aclaro, en la ciudad que gustosa tomó un lustro de mi vida.
Recuerdo ayer como llegué a conocerte, cuantos lugares me presentaste, los recorridos, tu oferta cultural, como fuimos testigos de tantos eventos, conocimos mucho y aún quedaron pendientes que saldar.
Gracias a tí puedo decir haber crecido, madurado, ahumentado a ritmo acelerado el desarrollo de mis cinco sentidos desproporcionadamente, pude dar apertura a una mentalidad mundana de mucha conciencia.
Entonces mi despedida es vana en cuanto a mi partida, pero recuerda que te llevo en cuanto soy completamente a la par de mi integridad. Gracias de todo corazón y hasta pronto.

8 de junio de 2010

México durante la intervención francesa

Desnudos y con hambre, pero erguidos;
sólo ante Diós doblegan la rodilla;
si es bandido, señor, quién no se humilla,
pertenezco desde hoy a los bandidos.